<?xml version="1.0" encoding="UTF-8" ?><!-- generator=Zoho Sites --><rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><channel><atom:link href="https://www.compunetgroup.net/blogs/tag/bec/feed" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>CompuNetGroup - Blog CompunetGroup #BEC</title><description>CompuNetGroup - Blog CompunetGroup #BEC</description><link>https://www.compunetgroup.net/blogs/tag/bec</link><lastBuildDate>Wed, 21 Oct 2026 16:53:56 -0700</lastBuildDate><generator>http://zoho.com/sites/</generator><item><title><![CDATA[El hogar como extension digital de la empresa: IoT, OT y ciberseguridad]]></title><link>https://www.compunetgroup.net/blogs/post/el-hogar-como-extension-digital-de-la-empresa-iot-ot-ciberseguridad</link><description><![CDATA[<img align="left" hspace="5" src="https://www.compunetgroup.net/Imagenes_Blog/IoT_Mario/Blog_IoT_2.png"/>El hogar también forma parte de la superficie de exposición corporativa. Conoce cómo IoT, OT y el trabajo híbrido conectan las redes domésticas con la ciberseguridad empresarial.]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="zpcontent-container blogpost-container "><div data-element-id="elm_6pa-MLowTkKhMWoTZVURCQ" data-element-type="section" class="zpsection "><style type="text/css"></style><div class="zpcontainer-fluid zpcontainer"><div data-element-id="elm_LEEqMVL1Q7iD9hPIe17Slw" data-element-type="row" class="zprow zprow-container zpalign-items- zpjustify-content- " data-equal-column=""><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_NtydmZ_XRVatBc6uPhbHew" data-element-type="column" class="zpelem-col zpcol-12 zpcol-md-12 zpcol-sm-12 zpalign-self- "><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_Us9jkWgqQaecAQvg6eApAQ" data-element-type="text" class="zpelement zpelem-text "><style></style><div class="zptext zptext-align-left zptext-align-mobile-center zptext-align-tablet-center " data-editor="true"><div><p><strong style="text-align:justify;"></strong></p></div>
<div><div><p><strong style="text-align:justify;"></strong></p></div><div><div style="text-align:justify;"><div><p><strong></strong></p></div>
<div></div><div><p><strong style="color:rgba(243, 156, 18, 0.97);"></strong></p><div><h1 style="text-align:center;margin-bottom:12px;"><strong style="font-family:Montserrat, sans-serif;font-weight:600;"></strong></h1></div><div><h2 style="text-align:center;"></h2><div><div><p style="text-align:center;"><span style="text-align:justify;"></span></p></div></div></div><div><p><strong></strong></p><div><p><strong></strong></p></div></div><div><h1 style="text-align:center;"><span style="font-family:Montserrat, sans-serif;font-size:16px;font-weight:normal;text-align:justify;"></span></h1><div><p>El trabajo híbrido cambió algo más que el lugar desde donde las personas trabajan. También modificó el entorno que las organizaciones deben considerar cuando hablan de ciberseguridad.</p><p><br/></p><p>En la oficina, una empresa puede definir y administrar la red, los dispositivos, los controles de acceso y buena parte de las condiciones en las que circula su información. Pero ¿qué ocurre cuando un colaborador trabaja desde su casa?</p><p><br/></p><p>El computador corporativo puede contar con protección de endpoint, cifrado, autenticación multifactor y acceso seguro. Sin embargo, normalmente está conectado a una red doméstica que también utilizan televisores inteligentes, cámaras, impresoras, consolas, asistentes de voz, alarmas, enchufes y otros dispositivos conectados.</p><p><br/></p><p>Esto no significa que cada dispositivo doméstico sea automáticamente una amenaza. Significa que el lugar desde donde una persona trabaja ya no puede considerarse completamente aislado del entorno digital de la empresa.</p><p><br/></p><p style="text-align:center;"><img src="/Imagenes_Blog/IoT_Mario/1.png"/><br/></p><h2><span style="font-size:26px;">¿POR QUÉ LA RED DOMÉSTICA </span><span style="font-size:26px;color:rgb(243, 156, 18);">IMPORTA PARA LA SEGURIDAD CORPORATIVA?</span><br/></h2><p>En un modelo híbrido, la red doméstica se convierte en el medio por el cual un colaborador accede al correo corporativo, aplicaciones en la nube, reuniones, documentos internos y sistemas de negocio.</p><p><br/></p><p>La red no pertenece a la organización, pero a través de ella puede circular información corporativa.</p><p><br/></p><p>Esta realidad obliga a ampliar la mirada tradicional de la ciberseguridad. La protección ya no debería depender únicamente de dónde está físicamente un trabajador, sino de la identidad, el dispositivo y la información a la que tiene acceso.</p><p><br/></p><p>La pregunta no debería ser si una empresa puede controlar cada elemento de la casa de sus colaboradores. No puede, ni debería intentarlo.</p><p><br/></p><p>La pregunta correcta es:&nbsp;<strong>¿cómo diseñamos nuestros controles para asumir que el entorno desde donde se conecta un colaborador puede no ser completamente seguro?</strong></p><p><strong><br/></strong></p><h2><span style="font-size:26px;"><span style="color:rgb(243, 156, 18);">IoT Y OT: </span>¿DE QUÉ ESTAMOS HABLANDO?</span></h2><p>El concepto de&nbsp;<strong>IoT, Internet de las Cosas</strong>, describe objetos conectados a una red que pueden intercambiar información o ser administrados mediante una aplicación.</p><p>En el hogar, algunos ejemplos son:</p><ul><li>Cámaras de seguridad.</li><li>Televisores inteligentes.</li><li>Impresoras.</li><li>Consolas.</li><li>Asistentes de voz.</li><li>Aspiradoras robot.</li><li>Alarmas.</li><li>Electrodomésticos conectados.</li></ul><p>En una empresa, IoT puede incluir sensores, impresoras, pantallas, sistemas de medición e iluminación, entre otros dispositivos.</p><p><br/></p><p>Por otra parte,&nbsp;<strong>OT, o Tecnología Operacional</strong>, está relacionada con equipos que controlan procesos físicos.</p><p><br/></p><p>En una vivienda puede estar presente en un portón, una bomba de agua, un sistema de calefacción o una alarma. En una organización puede abarcar climatización, control de acceso, energía, producción, bodegas o equipamiento clínico.</p><p><br/></p><p>La diferencia es importante porque un incidente en estos entornos no necesariamente termina en la pérdida de información. También puede afectar la disponibilidad de un servicio o el funcionamiento de un proceso físico.</p><p><br/></p><h2><span style="font-size:26px;">EL VERDADERO DESAFÍO <span style="color:rgb(243, 156, 18);">ESTÁ EN LA CONEXIÓN</span></span></h2><p>Uno de los principales desafíos es que los dispositivos corporativos y personales pueden coexistir dentro de la misma red.</p><p>Pensemos en una situación cotidiana: un colaborador conecta su computador corporativo al Wi-Fi de su casa. En esa misma red existen una cámara, una impresora, una consola y un televisor inteligente.</p><p><br/></p><p>La empresa administra el computador corporativo, pero no necesariamente administra los demás dispositivos.</p><p><br/></p><p>Por eso, no resulta razonable construir una estrategia de seguridad suponiendo que todos los elementos del entorno doméstico tienen el mismo nivel de protección que un equipo corporativo.</p><p><br/></p><p>La respuesta tampoco debería consistir en vigilar la vida privada del colaborador o exigirle que reemplace todos sus dispositivos.</p><p><br/></p><p>El desafío consiste en&nbsp;<strong>diseñar una arquitectura de seguridad que reduzca la dependencia de la seguridad de la red de origen</strong>.</p><p><br/></p><p style="text-align:center;"><img src="/Imagenes_Blog/IoT_Mario/2.png"/><br/></p><p style="text-align:center;"><br/></p><h2><span style="font-size:26px;">¿QUÉ PUEDE HACER <span style="color:rgb(243, 156, 18);">UNA ORGANIZACIÓN?</span></span></h2><p>Existen medidas concretas que permiten reducir la exposición sin convertir el hogar del colaborador en una extensión administrativa de la empresa.</p><h3><span style="font-size:20px;">1. Proteger y administrar los equipos corporativos</span></h3><p>El primer nivel de control debe estar en los activos que sí pertenecen a la organización.</p><p>Los equipos corporativos deberían mantener las capacidades de seguridad definidas por la empresa incluso cuando se encuentran fuera de la oficina.</p><p>Esto incluye controles adecuados sobre el dispositivo, acceso y protección de la información.</p><h3><span style="font-size:20px;">2. Utilizar autenticación multifactor</span></h3><p>La identidad adquiere todavía más importancia cuando el acceso puede producirse desde redes que la organización no controla.</p><p>La autenticación multifactor agrega una capa adicional de protección y ayuda a reducir el impacto de la exposición de credenciales.</p><p>Además, los controles de acceso pueden considerar la identidad y el contexto desde el cual se produce una conexión.</p><h3><span style="font-size:20px;">3. Aplicar el principio de mínimo privilegio</span></h3><p>No todos los usuarios necesitan acceder a todos los recursos.</p><p>Limitar los permisos de acuerdo con la función de cada persona permite reducir el impacto potencial de un incidente.</p><p>Si una cuenta se ve comprometida, el alcance del acceso disponible será determinante para contener las consecuencias.</p><h3><span style="font-size:20px;">4. Separar la información corporativa de los dispositivos familiares</span></h3><p>Una de las recomendaciones más importantes es evitar que la información corporativa dependa innecesariamente de dispositivos familiares.</p><p>La organización debe establecer mecanismos que permitan mantener los datos y accesos corporativos bajo controles empresariales, independientemente del entorno doméstico desde el cual se produce la conexión.</p><h3><span style="font-size:20px;">5. Capacitar sin trasladar toda la responsabilidad</span></h3><p>La seguridad también requiere orientación.</p><p>Pero capacitar no significa simplemente decirle al colaborador que “proteja su casa” y dejar en sus manos toda la responsabilidad.</p><p>Las recomendaciones deben ser sencillas, útiles y aplicables a situaciones reales: reconocer dispositivos conectados, proteger el router, separar dispositivos inteligentes cuando sea posible y evitar prácticas que expongan información corporativa.</p><p>La responsabilidad debe distribuirse correctamente entre la organización, sus controles tecnológicos y las personas que utilizan esos recursos.</p><h3><span style="font-size:20px;">6. Mantener capacidad de respuesta</span></h3><p>Una estrategia de seguridad no termina en prevenir.</p><p>La organización también debería contar con mecanismos para revocar sesiones, aislar equipos y responder ante incidentes.</p><p>Esto permite actuar cuando una situación de riesgo ya se ha producido, en lugar de depender exclusivamente de que el incidente nunca ocurra.</p><p><br/></p><h2><span style="font-size:26px;">UNA PREGUNTA SENCILLA <span style="color:rgb(243, 156, 18);">PARA COMENZAR</span></span></h2><p>No es necesario partir con un inventario técnico perfecto de todos los dispositivos existentes en cada hogar.</p><p><br/></p><p>Una conversación inicial puede comenzar con una pregunta mucho más sencilla:</p><p><br/></p><p><strong>¿Qué dispositivos comparten actualmente la red desde la cual trabajamos?</strong></p><p><strong><br/></strong></p><p>Identificar cámaras, impresoras, televisores, consolas, alarmas y equipos antiguos permite comprender mejor el entorno.</p><p><br/></p><p>A partir de esa visibilidad, una organización puede comenzar a evaluar dónde existen mayores dependencias y qué controles tiene sentido fortalecer.</p><p><br/></p><p>El objetivo no es convertir cada hogar en una infraestructura empresarial.</p><p><br/></p><p>El objetivo es reconocer que el contexto desde el cual se accede a información corporativa también forma parte de la ecuación de seguridad.</p><p><br/></p><h2><span style="font-size:26px;"><span style="color:rgb(243, 156, 18);">CIBERSEGURIDAD</span> MÁS ALLÁ DEL PERÍMETRO DE LA OFICINA</span></h2><p>Durante años, hablar de seguridad empresarial estuvo muy asociado a proteger el perímetro de la organización.</p><p>Hoy esa mirada resulta insuficiente.</p><p><br/></p><p>La ciberseguridad corporativa debe acompañar a la&nbsp;<strong>identidad, el dispositivo y la información</strong>, independientemente del lugar desde donde se realiza el trabajo.</p><p>El modelo híbrido hizo más evidente esta realidad: una persona puede estar físicamente en su hogar y, al mismo tiempo, estar trabajando con información, aplicaciones y servicios críticos para la organización.</p><p><br/></p><p>Por eso, la seguridad no debería depender exclusivamente de que la red doméstica sea tan segura como una red corporativa.</p><p>Debe existir una arquitectura que considere que ambos entornos son diferentes y que, aun así, necesitan convivir de manera segura.</p><p><br/></p><h2><span style="font-size:26px;"><span style="color:rgb(243, 156, 18);">DEL HOGAR A LA EMPRESA:</span> UNA NUEVA FORMA DE ENTENDER LA SUPERFICIE DE EXPOSICIÓN</span></h2><p>IoT y OT muestran que la superficie digital es mucho más amplia que los computadores y servidores tradicionales.</p><p>Un dispositivo conectado puede parecer irrelevante desde la perspectiva del negocio y, sin embargo, formar parte del entorno tecnológico desde el cual una persona accede a recursos corporativos.</p><p><br/></p><p>La respuesta no consiste en desconectar todo, reemplazar todos los dispositivos o trasladar la responsabilidad al usuario.</p><p><br/></p><p>Consiste en conocer el entorno, identificar las dependencias, proteger lo que la organización controla y aplicar medidas proporcionales al riesgo.</p><p><br/></p><p>En definitiva,&nbsp;<strong>hogar y empresa ya no son entornos digitales completamente separados</strong>.</p><p>El trabajo híbrido creó una continuidad entre ambos. Comprenderla es un primer paso para tomar mejores decisiones de ciberseguridad.</p><p><br/></p><p style="text-align:center;"><img src="/Imagenes_Blog/IoT_Mario/3.png"/><br/></p><h2><span style="font-size:26px;">UNA MIRADA PRÁCTICA <span style="color:rgb(243, 156, 18);">PARA LAS ORGANIZACIONES</span></span></h2><p>Para las empresas, este escenario invita a revisar si sus políticas y controles siguen considerando únicamente el entorno corporativo tradicional.</p><p><br/></p><p>Algunas preguntas pueden ayudar a iniciar la conversación:</p><ul><li>¿Qué controles protegen nuestros equipos corporativos cuando están fuera de la oficina?</li><li>¿Cómo verificamos la identidad de quienes acceden a recursos corporativos?</li><li>¿Los permisos de los usuarios corresponden realmente a sus funciones?</li><li>¿Cómo mantenemos separada la información corporativa de los dispositivos familiares?</li><li>¿Tenemos capacidad para revocar sesiones o aislar un equipo ante un incidente?</li><li>¿Nuestros colaboradores cuentan con recomendaciones claras para trabajar desde redes domésticas?</li></ul><div><br/></div><p>No todas las organizaciones tendrán las mismas respuestas. Tampoco necesitan implementar exactamente las mismas medidas.</p><p>Lo importante es comenzar desde una premisa realista:&nbsp;<strong>la seguridad corporativa debe acompañar al colaborador allí donde realiza su trabajo.</strong></p><p><strong><br/></strong></p><h2><span style="font-size:26px;"><span style="color:rgb(243, 156, 18);">CIERRE:</span> LA EMPRESA TAMBIÉN ESTÁ DONDE TRABAJA SU GENTE</span></h2><p>El trabajo híbrido transformó la relación entre hogar y empresa.</p><p><br/></p><p>La red doméstica no pertenece a la organización, pero puede convertirse en el canal por el que circula información corporativa. En ese entorno conviven equipos empresariales con dispositivos IoT y, en algunos casos, tecnologías asociadas al control de procesos físicos.</p><p><br/></p><p>Esto no significa que cada dispositivo conectado sea una amenaza. Significa que la superficie de exposición es más amplia y que los controles deben adaptarse a esa realidad.</p><p><br/></p><p>Proteger los equipos corporativos, utilizar autenticación multifactor, limitar privilegios, separar la información empresarial de los dispositivos familiares, capacitar adecuadamente y mantener capacidad de respuesta son medidas que ayudan a reducir esa exposición.</p><p><br/></p><p>La meta no es controlar el hogar del colaborador.</p><p><br/></p><p>La meta es&nbsp;<strong>diseñar una seguridad empresarial capaz de funcionar incluso cuando el trabajo ocurre fuera de la oficina</strong>.</p><p><br/></p><h3><span style="font-size:20px;">Fuentes y referencias</span></h3><ul><li><strong>NISTIR 8259</strong>,&nbsp;<em>Foundational Cybersecurity Activities for IoT Device Manufacturers</em>. Marco técnico para comprender capacidades mínimas de ciberseguridad en dispositivos IoT.</li><li><strong>CISA</strong>,&nbsp;<em>Secure Our World</em>. Recomendaciones prácticas relacionadas con autenticación, actualizaciones y protección de cuentas.</li><li><strong>NCSC</strong>,&nbsp;<em>Smart devices—using them safely in your home</em>. Orientaciones para el uso seguro de dispositivos inteligentes en el hogar.</li></ul></div><p><strong></strong></p></div><div style="text-align:center;"><a href="https://wa.me/56939163563?text=Hola%2C%20quiero%20hablar%20con%20un%20especialista%20en%20ciberseguridad" target="_blank">&nbsp; &nbsp;</a><br/></div>
</div><div><p style="text-align:center;"><b><span style="font-size:18px;">¿Listo para dar el salto?&nbsp;<span style="color:rgb(243, 156, 18);">Contáctanos</span></span></b></p><p style="text-align:right;"><img src="/Imagenes_Blog/IoT_Mario/Mario.png" style="width:684.3px !important;height:358px !important;max-width:100% !important;"/><b><span style="font-size:18px;"><span style="color:rgb(243, 156, 18);"><br/></span></span></b></p><p style="text-align:center;"><b><span style="font-size:18px;"><span style="font-weight:700;">CompunetGroup</span></span></b></p><p style="text-align:center;"><b><span style="font-size:18px;"><span style="font-weight:700;"><br/></span></span></b></p></div>
</div></div></div></div></div></div></div></div></div></div> ]]></content:encoded><pubDate>Tue, 06 Oct 2026 12:05:28 -0300</pubDate></item><item><title><![CDATA[BEC y suplantación de identidad: cuando el correo "oficial" es el ataque]]></title><link>https://www.compunetgroup.net/blogs/post/bec-suplantacion-identidad-correo-oficial-ataque</link><description><![CDATA[<img align="left" hspace="5" src="https://www.compunetgroup.net/Imagenes_Blog/BEC_Boris/Blog_BEC1.png"/>Un correo puede parecer completamente legítimo y aun así ser parte de un ataque. Descubre cómo funciona el BEC, por qué la suplantación de identidad sigue siendo efectiva y qué medidas pueden ayudar a verificar solicitudes antes de actuar.]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="zpcontent-container blogpost-container "><div data-element-id="elm_6pa-MLowTkKhMWoTZVURCQ" data-element-type="section" class="zpsection "><style type="text/css"></style><div class="zpcontainer-fluid zpcontainer"><div data-element-id="elm_LEEqMVL1Q7iD9hPIe17Slw" data-element-type="row" class="zprow zprow-container zpalign-items- zpjustify-content- " data-equal-column=""><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_NtydmZ_XRVatBc6uPhbHew" data-element-type="column" class="zpelem-col zpcol-12 zpcol-md-12 zpcol-sm-12 zpalign-self- "><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_Us9jkWgqQaecAQvg6eApAQ" data-element-type="text" class="zpelement zpelem-text "><style></style><div class="zptext zptext-align-left zptext-align-mobile-center zptext-align-tablet-center " data-editor="true"><div><p><strong style="text-align:justify;"></strong></p></div>
<div><div><p><strong style="text-align:justify;"></strong></p></div><div><div style="text-align:justify;"><div><p><strong></strong></p></div>
<div></div><div><p><strong style="color:rgba(243, 156, 18, 0.97);"></strong></p><div><h1 style="text-align:center;margin-bottom:12px;"><strong style="font-family:Montserrat, sans-serif;font-weight:600;"></strong></h1></div><div><h2 style="text-align:center;"></h2><div><div><p style="text-align:center;"><span style="text-align:justify;"></span></p></div></div></div><div><p><strong></strong></p><div><p><strong></strong></p></div></div><div><h1 style="text-align:center;"><img src="/Imagenes_Blog/BEC_Boris/Captura%20de%20pantalla%202026-09-29%20a%20la-s-%201.08.18%E2%80%AFp.m..png"/><span style="font-family:Montserrat, sans-serif;font-size:16px;font-weight:normal;"><br/></span></h1><h1><span style="font-family:Montserrat, sans-serif;font-size:16px;font-weight:normal;">No hubo malware. No hubo una intrusión visible en los sistemas. No hubo un enlace sospechoso.</span><br/></h1><p>Hubo algo mucho más difícil de detectar: un correo que parecía legítimo, provenía de un dominio legítimo y solicitaba información que, dentro de un contexto determinado, parecía completamente razonable entregar.</p><p><br/></p><p>Así funciona el&nbsp;<strong>Business Email Compromise (BEC)</strong>: un tipo de fraude de ingeniería social que busca que una persona realice voluntariamente una acción que favorece al atacante.</p><p><br/></p><p>Y uno de los casos más recientes muestra hasta dónde puede llegar este tipo de ataque.</p><p><br/></p><h2><span style="font-size:26px;">¿QUÉ ES BEC Y POR QUÉ <span style="color:rgb(243, 156, 18);">NO SE PARECE AL &quot;HACKEO&quot; TRADICIONAL?</span></span></h2><p>El&nbsp;<strong>Business Email Compromise</strong>&nbsp;es una modalidad de fraude en la que un atacante se hace pasar por una persona u organización de confianza —un gerente, proveedor, cliente o incluso una autoridad— para conseguir que la víctima transfiera dinero, modifique información, entregue datos o habilite algún tipo de acceso.</p><p><br/></p><p>A diferencia del phishing masivo, el BEC suele ser mucho más preciso.</p><p><br/></p><p>No necesariamente llega a miles de personas con un enlace sospechoso. Puede llegar a&nbsp;<strong>una persona específica, en el momento adecuado y con una solicitud que encaja perfectamente con su trabajo</strong>.</p><p><br/></p><ul><li>Por eso puede pasar desapercibido.</li><li>No siempre hay un archivo malicioso.</li><li>No siempre existe una URL sospechosa.</li><li>No necesariamente hay malware.</li></ul><p><br/></p><p>Hay algo más simple:&nbsp;<strong>contexto, confianza y urgencia</strong>.</p><p>Entre las variantes conocidas están el fraude del CEO, el fraude de proveedores, el robo de nómina y las solicitudes fraudulentas de información.</p><p><br/></p><p>Esta última modalidad merece especial atención porque el objetivo ya no es necesariamente obtener dinero de inmediato. El objetivo puede ser conseguir información que posteriormente permita realizar nuevos fraudes o suplantaciones.</p><p><br/></p><p>Y las cifras muestran que el problema está lejos de ser marginal.</p><p><br/></p><p>Según el&nbsp;<strong>Internet Crime Report 2025 del FBI</strong>, el Internet Crime Complaint Center (IC3) recibió&nbsp;<strong>24.768 denuncias asociadas a BEC</strong>, con pérdidas reportadas por aproximadamente&nbsp;<strong>US$3.046 millones</strong>. En términos de pérdidas, BEC ocupó el segundo lugar entre las categorías de fraude registradas por IC3, detrás del fraude de inversión.</p><p><br/></p><p>Estas cifras corresponden únicamente a los casos reportados al organismo. Por lo tanto, no representan necesariamente la totalidad del fenómeno.</p><p><br/></p><p style="text-align:center;"><img src="/Imagenes_Blog/BEC_Boris/Captura%20de%20pantalla%202026-09-29%20a%20la-s-%201.08.29%E2%80%AFp.m..png"/><br/></p><h2><span style="font-size:26px;">EL DETALLE QUE CAMBIA TODO: <span style="color:rgb(243, 156, 18);">SUPLANTAR UN DOMINIO O UTILIZAR UNO REAL</span></span></h2><p>Cuando hablamos de suplantación de correo electrónico, normalmente pensamos en un dominio parecido al verdadero:</p><ul><li>Una letra cambiada;</li><li>Un guion agregado;</li><li>Una extensión diferente;</li><li>O una dirección visualmente casi idéntica.</li></ul><p>Para reducir este tipo de ataques existen controles ampliamente utilizados como&nbsp;<strong>SPF, DKIM y DMARC</strong>.</p><p><br/></p><p>Estos mecanismos permiten validar aspectos relacionados con la autenticación y autorización de los mensajes enviados utilizando un determinado dominio.</p><p>Pero existe otro escenario mucho más complejo.</p><p><br/></p><p>¿Qué ocurre si el atacante&nbsp;<strong>no necesita imitar el dominio porque consigue utilizar una cuenta o dirección legítima</strong>?</p><p><br/></p><p>En ese caso, el mensaje puede superar correctamente los controles técnicos de autenticación.</p><p>El dominio es real.</p><p>El correo puede ser técnicamente válido.</p><p>La dirección existe.</p><p>Pero la solicitud es fraudulenta.</p><p><br/></p><p>Y aquí aparece una distinción fundamental:&nbsp;<strong>SPF, DKIM y DMARC ayudan a verificar el correo. No pueden determinar por sí solos si una persona autorizada está realizando una solicitud legítima.</strong></p><p><strong><br/></strong></p><p>El problema deja de ser únicamente tecnológico y pasa a involucrar procesos, personas y toma de decisiones.</p><p><br/></p><h2><span style="font-size:26px;"><span style="color:rgb(243, 156, 18);">EL CASO REVOLUT:</span> CUANDO EL CORREO DE UNA AUTORIDAD PARECE OFICIAL</span></h2><p>En septiembre de 2026, Revolut confirmó un incidente en el que un tercero no autorizado utilizó un correo perteneciente a un&nbsp;<strong>dominio legítimo de una agencia gubernamental</strong>&nbsp;para enviar solicitudes fraudulentas de información.</p><p><br/></p><p>Según la información comunicada por Revolut, un grupo limitado de clientes se vio afectado y la empresa indicó que sus sistemas y los fondos de sus clientes no fueron comprometidos. La compañía bloqueó la dirección utilizada y notificó al organismo gubernamental correspondiente, a las autoridades y a los reguladores pertinentes.</p><p><br/></p><p>La información entregada podía incluir datos personales y de contacto, documentos de identidad y, en algunos casos, selfies utilizados para verificación, extractos de cuenta e historiales de transacciones.</p><p><br/></p><p>El punto relevante no es solamente qué información terminó expuesta. Es&nbsp;<strong>cómo se consiguió</strong>.</p><p><br/></p><p>No fue necesario convencer a un empleado de que descargara un archivo malicioso.</p><p><br/></p><p>La solicitud aparentaba formar parte de un procedimiento oficial.</p><p><br/></p><p>Ese es precisamente el tipo de situación que hace tan complejo al BEC:&nbsp;<strong>el atacante intenta convertir un proceso legítimo en una herramienta para cometer fraude.</strong></p><p><strong><br/></strong></p><p>Y el caso tiene además una particular relevancia para Perú.</p><p><br/></p><p>En marzo de 2026, la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) autorizó la organización de Revolut Bank Perú S.A. como empresa bancaria, aunque el inicio de operaciones quedó sujeto a la posterior autorización de funcionamiento.</p><p><br/></p><p>Por eso, el caso permite observar un riesgo que no pertenece exclusivamente a las grandes fintech internacionales. También puede afectar a organizaciones peruanas que reciben diariamente solicitudes de organismos públicos, clientes, proveedores o instituciones financieras.</p><p><br/></p><h2><span style="font-size:26px;"><span style="color:rgb(243, 156, 18);">¿QUÉ NOS ENSEÑA</span> ESTE CASO?</span></h2><h3><span style="font-size:20px;">1. El atacante puede explotar un proceso legítimo</span></h3><p>Las organizaciones reguladas reciben solicitudes de autoridades y terceros como parte de sus operaciones normales.</p><p>El problema no necesariamente está en tener ese procedimiento.</p><p><br/></p><p>El riesgo aparece cuando&nbsp;<strong>la organización no cuenta con mecanismos suficientes para comprobar que quien solicita la información es realmente quien dice ser y que la solicitud corresponde a un requerimiento legítimo</strong>.</p><p><br/></p><p>El proceso de cumplimiento puede convertirse así en parte del vector de ataque.</p><p><br/></p><h3><span style="font-size:20px;">2. La madurez de una organización no elimina el riesgo humano</span></h3><p>Contar con infraestructura de seguridad, equipos especializados y controles tecnológicos reduce riesgos, pero no elimina una decisión que finalmente puede quedar en manos de una persona.</p><p><br/></p><p>Un correo convincente puede llegar a un área legal, financiera, de recursos humanos, atención al cliente o cumplimiento.</p><p><br/></p><p>Y la pregunta puede ser muy sencilla:</p><p><br/></p><p><strong>¿Entregamos la información porque el correo parece oficial o verificamos primero la solicitud?</strong></p><p><strong><br/></strong></p><h3><span style="font-size:20px;">3. Los datos también son un objetivo del BEC</span></h3><p>El BEC suele asociarse inmediatamente con transferencias bancarias.</p><p>Pero los datos tienen un valor enorme para los atacantes.</p><p><br/></p><p>Una identidad, un documento, un teléfono, una dirección, un historial de transacciones o información sobre una relación comercial pueden utilizarse posteriormente para construir ataques mucho más convincentes.</p><p><br/></p><p>El FBI ya había advertido en 2024 sobre el uso de cuentas comprometidas de organismos públicos para realizar solicitudes fraudulentas de información y obtener datos personales.</p><p><br/></p><p>Por eso,&nbsp;<strong>el robo de información puede ser solamente el primer paso de una cadena de ataques posteriores</strong>.</p><p><br/></p><h3><span style="font-size:20px;">4. La autenticación del correo no reemplaza la validación del proceso</span></h3><p>SPF, DKIM y DMARC son controles fundamentales.</p><p><br/></p><p>Pero tienen un alcance específico.</p><p>Pueden ayudar a reducir la suplantación directa de un dominio, pero no responden preguntas como:</p><ul><li>¿La persona que envía la solicitud está autorizada para hacerla?</li><li>¿La solicitud realmente existe?</li><li>¿El requerimiento corresponde a un expediente válido?</li><li>¿La información solicitada es necesaria?</li><li>¿Debemos entregar toda esa información?</li></ul><div><br/></div><p>Por eso,&nbsp;<strong>autenticar el correo y autenticar la solicitud son problemas diferentes</strong>.</p><p><br/></p><p style="text-align:center;"><img src="/Imagenes_Blog/BEC_Boris/Captura%20de%20pantalla%202026-09-29%20a%20la-s-%201.08.40%E2%80%AFp.m..png"/><br/></p><h2><span style="font-size:26px;">¿</span><span style="font-size:26px;">QUÉ PUEDE HACER UNA ORGANIZACIÓN <span style="color:rgb(243, 156, 18);">DESDE HOY?</span></span></h2><h3><span style="font-size:20px;">1. Implementar verificación fuera de banda</span></h3><p>Toda solicitud sensible debería validarse mediante un canal independiente del correo que la originó.</p><p>Por ejemplo:</p><ul><li>Llamar a un número previamente conocido;</li><li>Contactar directamente a una persona validada;</li><li>Verificar el expediente mediante los canales oficiales correspondientes;</li><li>Confirmar internamente con el responsable del proceso.</li></ul><div><br/></div><p>La regla puede ser sencilla:</p><p><strong>Si la solicitud puede generar una pérdida financiera o una exposición importante de información, no debería validarse únicamente respondiendo al mismo correo que la originó.</strong></p><p><strong><br/></strong></p><h3><span style="font-size:20px;">2. Definir un procedimiento para solicitudes de autoridades</span></h3><p>Debe existir claridad sobre:</p><ul><li>Quién recibe la solicitud;</li><li>Quién valida su autenticidad;</li><li>Quién autoriza la respuesta;</li><li>Qué información puede entregarse;</li><li>Qué evidencia debe conservarse.</li></ul><p>Un requerimiento legítimo debería poder superar un proceso de validación.</p><p><br/></p><h3><span style="font-size:20px;">3. Aplicar el principio de mínima entrega</span></h3><p>Si se solicita un dato, entregar ese dato.</p><p><br/></p><p>Si se solicita un documento específico, entregar ese documento.</p><p><br/></p><p>No enviar automáticamente un expediente completo porque “es lo que normalmente se hace”.</p><p><strong>Menos información expuesta significa menor impacto si la solicitud resulta fraudulenta.</strong></p><p><strong><br/></strong></p><h3><span style="font-size:20px;">4. <span>Configurar correctamente SPF, DKIM y DMARC</span></span></h3><p>Estos controles siguen siendo fundamentales para proteger el dominio corporativo frente a la suplantación directa.</p><p>Sin embargo, deben entenderse correctamente:&nbsp;<strong>no sustituyen los controles de identidad, autorización y validación de solicitudes</strong>.</p><p><br/></p><h3><span style="font-size:20px;">5. Entrenar con escenarios que realmente ocurren</span></h3><p>Una simulación de phishing no debería limitarse al clásico correo de “ganaste un premio”.</p><p>Las organizaciones deberían entrenar escenarios mucho más cercanos a la realidad:</p><ul><li>“La cuenta bancaria del proveedor cambió”.</li><li>“La gerencia necesita esta transferencia hoy”.</li><li>“La autoridad solicita información de un cliente”.</li><li>“El área legal requiere estos documentos”.</li><li>“Existe una emergencia y necesitamos responder inmediatamente”.</li></ul><p>El objetivo no es enseñar a las personas a desconfiar de todos los correos.</p><p>Es enseñarles&nbsp;<strong>cuándo detenerse y verificar antes de actuar</strong>.</p><p><br/></p><h3><span style="font-size:20px;">6. Monitorear la exposición de credenciales y datos</span></h3><p>Una cuenta comprometida de un empleado, proveedor o tercero relacionado puede convertirse en el punto de partida de una campaña de BEC.</p><p>Por eso, conocer qué credenciales o información corporativa están expuestas permite actuar antes de que esa información sea utilizada contra la organización.</p><p><br/></p><h2><span style="font-size:26px;">LA PREGUNTA NO ES <span style="color:rgb(243, 156, 18);">SI EL CORREO PARECE REAL</span></span></h2><p>La pregunta correcta es:</p><p><strong>¿La solicitud es realmente legítima?</strong></p><p><strong><br/></strong></p><p style="text-align:center;"><img src="/Imagenes_Blog/BEC_Boris/Captura%20de%20pantalla%202026-09-29%20a%20la-s-%201.08.49%E2%80%AFp.m..png"/><strong><br/></strong></p><p><strong><br/></strong></p><p>Imagine que mañana llega a su área legal, financiera o de atención al cliente un correo desde el dominio real de una entidad pública solicitando información de sus clientes.</p><p><br/></p><p>¿Existe un procedimiento para verificarlo?</p><p>¿O la respuesta depende exclusivamente del criterio de la persona que abrió el correo?</p><p>¿Su dominio tiene SPF, DKIM y DMARC correctamente configurados?</p><p>¿Sabe si existen credenciales de su organización o de sus proveedores expuestas?</p><p>¿Su equipo ha enfrentado alguna vez una simulación de suplantación basada en situaciones reales de su negocio?</p><p><br/></p><p>Si alguna respuesta no está clara, existe una oportunidad concreta para fortalecer el proceso.</p><p><br/></p><p>En&nbsp;<strong>CompuNetGroup</strong>&nbsp;ayudamos a las organizaciones a abordar estos riesgos desde distintas dimensiones: revisión de autenticación de correo —SPF, DKIM y DMARC—, evaluación de procesos de verificación, campañas de phishing y suplantación simulada adaptadas a la realidad de cada organización y monitoreo de exposición de credenciales y datos.</p><p><br/></p><p>Porque el BEC no necesariamente rompe sistemas.</p><p><br/></p><p><strong>Rompe la confianza en la que se basan nuestros procesos.</strong></p><p><strong><br/></strong></p><p>Y cuando un correo parece demasiado legítimo para ser cuestionado, quizás ese sea precisamente el momento en que más debemos verificar.</p><p><br/></p><p><strong>¿Está preparada su organización para hacerlo?</strong></p></div><div style="text-align:center;"><a href="https://wa.me/56939163563?text=Hola%2C%20quiero%20hablar%20con%20un%20especialista%20en%20ciberseguridad" target="_blank">&nbsp; &nbsp;</a><br/></div>
</div><div><p style="text-align:center;"><b><span style="font-size:18px;">¿Listo para dar el salto?&nbsp;<span style="color:rgb(243, 156, 18);">Contáctanos</span></span></b></p><p style="text-align:right;"><img src="/Imagenes_Blog/BEC_Boris/Boris.png" style="width:690.03px !important;height:361px !important;max-width:100% !important;"/><b><span style="font-size:18px;"><span style="color:rgb(243, 156, 18);"><br/></span></span></b></p><p style="text-align:center;"><b><span style="font-size:18px;"><span style="font-weight:700;">CompunetGroup</span></span></b></p></div>
</div></div></div></div></div></div></div></div></div></div> ]]></content:encoded><pubDate>Tue, 29 Sep 2026 13:19:29 -0300</pubDate></item></channel></rss>